Su riqueza cultural







Cartago, un famoso sitio arqueológico que data del siglo IX a.C., declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.



El Museo del Bardo y sus singulares e imponentes mosaicos romanos, famosos en todo el mundo.



La Medina, sus zocos, su laberinto de callejones con sus palacios y residencias antiguas.



La catedral de San Vicente de Paúl en Túnez, de estilo romano-bizantino, ubicada en el corazón de la capital.



El Palacio Nejma Ezzahra o Casa del Barón de Erlanger, una magnífica residencia inspirada en los tesoros del patrimonio árabe-andaluz, que alberga el Centro de Música Árabe y Mediterránea.



También lo invitamos a visitar los numerosos sitios arqueológicos bien conservados de la región, como Dougga, Thuburbo Majus, Zaghouan y Oudhna descubiertos en la década de 1980, y muchos otros que estaremos encantados de señalarle.

Su patrimonio y gastronomía







El Mercado Central, un lugar imprescindible con puestos bien ordenados de pescado, frutas y verduras, especias y plantas aromáticas.



El pueblo andaluz de Sidi Bou Saïd, todo azul y blanco, con vistas al mar donde puedes beber un té a la menta en el mítico Café des Nattes. El sitio está catalogado como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.



La Goulette con su encanto del viejo mundo y sus numerosos restaurantes de pescado.



La Marsa, un encantador balneario donde a los tunecinos les gusta reunirse para degustar un bambaloni o una rosquilla fricassée.



Si tiene tiempo a su disposición, visite la hermosa región de Cap Bon o las ciudades de Bizerte, Kairouan, Hammamet, Nabeul o Sousse.

Para relajarse







Campo de golf Carthage de 18 hoyos, ubicado en el Soukra. El primer campo de golf creado en Túnez en 1927.



Hammam tradicional en Sidi Bou Saïd.



Les Berges du Lac : las orillas del lago y sus paseos pensados ​​para caminar y hacer footing.